El chocolate no siempre fue ese dulce irresistible que hace que cualquier día gris se vuelva brillante. Su historia empieza hace más de 3.000 años en Mesoamérica, donde los mayas y los aztecas lo tomaban… ¡como bebida amarga y a veces picante! Sí, nada de tabletas ni bombones: solo cacao, agua y especias, reservado para rituales, nobles y guerreros con mucho estilo. Si te quejabas de la bebida amarga, seguro eras un rebelde histórico.
Cuando los exploradores europeos llegaron a América, se toparon con esta bebida misteriosa y pensaron: “¿Y si le añadimos azúcar y leche?” Así nació la versión dulce que hoy conocemos y amamos, haciendo que los reyes y aristócratas europeos se obsesionaran por ella.
De repente, el chocolate pasó de ser un “poción sagrada” a un “placer obligatorio en todas las fiestas elegantes”.


Con el tiempo, se convirtió en un viajero incansable: de América a Europa, de tazas calientes a bombones artesanales, de tabletas gigantes a mini bocados que desaparecen en segundos. Hoy, el chocolate es sinónimo de alegría, confort y un poquito de culpabilidad deliciosa… porque, seamos sinceros, nadie puede comer solo uno.
Y ahora tienes una nueva posibilidad de saborear sutil y finamente el chocolate con esta CACAO SPRITZ EXPIRIENCE. ¡Disfruta de tu Momento Paquito!

